No recuerdo con exactitud cuando comenzó, creo que fué por allá en 1993, cuando ante mis ojos y debajo de un montón de cachibaches, apareció mi primer bebé de porcelana antiguo, recuerdo que fué en un bazar, de los tantos que hay en mi ciudad y que cada vez son más frecuentados por la gente en busca de algo novedoso.

Era un precioso Bye - Lo Baby, de principios de la década de los años 20´s, el también famoso y llamado¨"Bebé del Millón de Dólares" que Grace S. Putnam lanzó al mercado en aquellas épocas. Estaba ahí viéndome con su carita de recien nacido y sus ojitos de vidrio. Tenía sus manitas quebradas y su cuerpecito de los llamados "de Rana". Lo tomé y de ahí en adelante inició la magia, porque es mágico, una vez que inicias no puedes parar en esto del gusto por las muñecas de colección y los que están metidos en esto me darán la razón.

Hoy en día tengo una linda colección de muñecas, la mayoría de porcelana, aunque antiguas, (de los 20´s a los 60´s) solo serán como unas 9, bueno, entre estas se encuentran un bebé de composición, una muñeca de la firma Ideal, 3 de Grace S.Putnam y algunos más de plástico duro de los que se usaron un poco después. Todos ellos lindísimos, son mi tesoro, encierran en sus cabecitas recuerdos de abrazos y mimos de niñas que los amaron y que a pesar de haber transcurrido tanto tiempo, tuvieron la fortuna de venir a dar a casa de otra persona que si bien ya no es una niña, igual los quiero y les doy el cariño y el afecto que merecen simplemente por haber sobrevivido a tantos años por ahí, de un lado para otro. A veces creo que no los encuentro yo, sino que ellos me encuentran a mi y asi les he ido formando una linda familia de hermanitos que van a permanecer juntos por muchos años más.

Me gustaría mucho poder acceder algún día a tener una muñeca de las francesas o de las alemanas de esas firmas tan famosas como lo fueron Jumeau, Simón & Halbig, o tantas otras que crearon a esas niñas de porcelana o de composición con el único fin de dar felicidad. Dios dirá cuando será ese momento, por ahora, cualquier muñequita que me encuentro por ahí en busca de un hogar en un bazar, o bien en alguna vitrina de algún comercio si está en mis posibilidades, siempre es bien recibida en mi casa, para formar parte de esta gran familia de muñecas en el tiempo que son amor y ternura para siempre.